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El teatro, una herramienta para educar por Amparo IbáñezVolvervolver

Todos seguro que en alguna ocasión hemos asistido al teatro y nos hemos visto envueltos por la magia que se despliega sobre el escenario, capaz de trasladarnos a otros mundos imaginarios entre risas, palabras y silencios. Y como el 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Teatro, no quiero dejar pasar la ocasión de hablar sobre este fascinante componente de las artes escénicas y su valor para favorecer el desarrollo en los niños de habilidades intelectuales, sociales y emocionales, para acrecentar su creatividad y sobre todo para que aprendan a dejar volar su imaginación.

 

 

El teatro ha sido utilizado para inspirar, divertir, entretener y cómo no para educar, y es desde esta perspectiva desde la cual nos vamos a situar para entender bien todas la posibilidades que el teatro nos ofrece como instrumento para favorecer el desarrollo de los niños de forma integradora, mediante juegos y representaciones teatrales. Lo vamos a ver.

 

El teatro como herramienta para desarrollar la expresión

Y no solo nos referimos a la expresión verbal sino también a la corporal, es decir la que va más allá de las palabras y transmite en mayor medida los verdaderos sentimientos. Mediante las actividades escénicas los niños más pequeños adquieren mayor control de sus movimientos y coordinación, ya que aprenden a tomar conciencia de su propio cuerpo y de las posibilidades que este les ofrece para expresar ideas, emociones o sentimientos. Trabajan la psicomotricidad gruesa, vencen miedos e inseguridades y superan la vergu?enza.

 

¿Ventajas? sin duda todo esto les permite consolidar aspectos tan importantes para su desarrollo personal como son la confianza en sí mismos y la autoestima. 

 

 

El teatro y la inteligencia emocional

El teatro permite a los niños interpretar otras realidades diferentes a la suya, descalzarse y ponerse en los zapatos de otro y así desarrollar sentimientos como la empatía, o habilidades sociales como la asertividad. Los sentimientos y emociones se trabajan mediante representaciones, de forma que los niños aprenden a reconocerlos y una vez toman conciencia de ellos están más capacitados para poder controlarlos.

 

 

El teatro como herramienta para desarrollar habilidades cognitivas

Son las también llamadas habilidades intelectuales o funciones ejecutivas, son aquellas destrezas del pensamiento y del aprendizaje necesarias a lo largo del crecimiento para poder entender y conocer todo lo que nos rodea. Todas ellas, memoria, observación, atención, lenguaje, concentración…, son habilidades que se pueden “entrenar” gracias a la plasticidad cerebral, que es la capacidad de nuestro cerebro para modificarse mediante el aprendizaje. A través del teatro los niños absorben de forma natural estas habilidades gracias a las posibilidades que este les ofrece, ya que tendrán que memorizar guiones, concentrarse en sus papeles, abstraerse a la hora de interpretar…, contribuyendo de forma divertida a su desarrollo.

 

 

El teatro como recurso educativo

El teatro es un poderoso recurso pedagógico, un método de enseñanza diferente a lo que generalmente se hace en las aulas. Mediante métodos lúdicos y dramáticos se pueden desarrollar infinidad de estrategias de enseñanza que realmente motiven el aprendizaje de los alumnos. 

 

El teatro como herramienta terapéutica

El teatro en sí mismo es terapéutico. La teatroterapia brinda la oportunidad de mejorar la comunicación y la expresión mediante juegos teatrales a niños con Trastorno Generalizado del Desarrollo y con Trastorno de Espectro Autista, ya que les facilita experiencias de percepción sensorial y sobre todo la interacción con su entorno y con otros niños. En el teatro como hemos visto, lo expresivo, lo emocional y lo cognitivo van de la mano.

 

Vistos sus beneficios, qué no son pocos, podemos llevar a la práctica, en la medida que nos sea posible, algunas de las posibilidades que nos ofrece el arte escénico

Por ejemplo, montar un teatrillo en casa con los niños puede resultar una actividad muy divertida. Se puede inventar entre todos el argumento o mejor todavía, dejar espacio para la improvisación. Se puede llevar a cabo con títeres o marionetas y el final puede mostrar una enseñanza o moraleja. 

 

 

Una buena idea es improvisar un guiñol y representar con marionetas alguna situación en la que nos hayamos sentido especialmente dolidos o tristes por un comportamiento poco adecuado de nuestros hijos, de esta forma el niño toma conciencia de la situación, puede identificar por sí mismo sus errores, los sentimientos que ha provocado en los demás y entender cómo nos hemos sentido, modificando de esta forma su comportamiento.

Antes de bajar el telón os dejo algunos juegos que os pueden permitir llevar a cabo diferentes actividades relacionadas con el teatro y las artes escénicas. Con ellas los niños no solo desarrollarán su imaginación, también su creatividad, ya que serán ellos mismos quienes las fabriquen y decoren.

 

Teatro de los niños de Cayro Collection

Juego clásico de teatro con diferentes telones y decorados para cada acto, además incluye diferentes personajes libreto.

 

 

Paper Art Personajes

Marionetas de dedo, incluye seis personajes pintados y otros seis por pintar. Para mayor facilidad de montaje se presentan troquelados. El juego incluye escenario.

 

 

Puppet Art

Incluye el material necesario para que los niños fabriquen sus propias marionetas.

 

Mi-Mic

Juego de mímica e interpretación de palabras.

Permite desarrollar la imaginación y la creatividad, así como la percepción visual y el razonamiento abstracto.

 

 

Paper Art Animales de la Granja

Pensado para que los más pequeños fabriquen sus propias marionetas de dedo en papel. No se necesitan tijeras.

 

Paper Art Piratas

Juego de marionetas especialmente pensado para que sean los niños quienes las decoren y creen así sus propios personajes e historias. El juego incluye escenario.

 

Amparo Ibáñez. Pedagoga

www.gabinetepedagogicoeduca.com

¡Hola amiguitos!