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Si los niños se aburren con sus juguetes, es hora de rotarVolvervolver

Hay muchos niños que cuando se ponen a jugar enseguida pierden la concentración y sienten la necesidad de pasar a un juego nuevo, o que tienen infinidad de juguetes y aún así no encuentran nada que les motive.

Si esto te suena, entonces necesitas practicar el método rotación de juguetes.

Analicemos primero por qué los niños se aburren tan rápido con algunos juegos. Normalmente tendemos a pensar que es porque tienen falta de atención, pero lo que pasa es que sufren sobre estímulos: tienen tantas cosas a su alrededor que se distraen. 

Tienen tanto donde elegir que no encuentran nada que les satisfaga y llene sus ganas de juego. Ocurre que, a menudo, no tenemos en cuenta que los niños tienen un punto de vista de lo que les rodea muy diferente al nuestro, empezando por su tamaño. Si nos ponemos a su altura veremos que todo cambia de tamaño.

Tendremos que observar si el lugar donde juegan tiene una cantidad excesiva de juguetes, si los que hay son accesibles, y si la zona está sobrecargada o desordenada. Si esto ocurre, tendremos que cambiarlo. Muchos expertos recomiendan tener los espacios de trabajo lo más ordenados y despejados posible, y en una sala de juegos ocurre lo mismo.

Es bueno plantearse si realmente los niños llegarán a usar todos los juguetes que tienen, si son adecuados para su edad, si están rotos o les faltan piezas, si son fáciles de encontrar y están clasificados... Y, por otro lado, observar el comportamiento de los niños: a qué juegan, a qué le dedican más tiempo, cuáles son sus intereses...

En cuanto al espacio físico habrá que tener en cuenta el ruido, el tamaño, si disponemos de suficiente espacio, y cómo cambiarlo para obtener mejores resultados. Una vez hecho esto, deberíamos:

· Clasificar todos los juguetes y materiales

1. Los que vamos a quitar.

2. Los que vamos a guardar para rotar.

3. Los que se quedarán en la sala.

· Empaquetar o almacenar

En cajas, cestas, armarios o como mejor nos convenga para organizar el espacio de juego, y preferiblemente por categorías.

· Haz la clasificación con los niños

Si les hacemos partícipes del proceso se interesarán más por el juego y comprenderán la importancia de mantener el espacio ordenado.

· Deja sólo unos cuantos juguetes en el espacio 

Unos cinco es el número recomendable, y es preferible que sean de diferente finalidad y contribuyan a diferentes aspectos cognitivos. Por ejemplo alguno de construcción, otro de material creativo como pinturas, otro más de entretenimiento, otro de experimentación...

 · Rota los juguetes de vez en cuando

Observa durante un tiempo cómo interactúan los niños con los juguetes y ve cambiándolos según sus necesidades.

¿Lo intentamos?

¡Hola amiguitos!