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Cayro, encantado de conocerteVolvervolver

Casualidad? No, no somos creyentes de las casualidades sino que más bien somos de provocarlas... No obstante, y como lo hacen las historias bonitas, mejor será empezar por el principio:

Desde que recordamos, somos jugadores activos de todo: nos encantan las partidas de la Vida con sus cartas repartidas al azar, la incertidumbre y cooperación siempre presentes en el Trabajo, los números y letras del Amor, las emociones del Tiempo sentidas al ritmo de un reloj de arena y los continuos intentos ensayo-error en la Educación de niños y niñas, por lo que no creemos que esto de cruzarnos con Cayro sea eso, una casualidad.

Hemos de reconocer que formamos parte de ese público al que “El Universo Cayro” dirige todo lo que su cabecita loca y pensante desarrolla: creemos que “una vida jugada es una vida mejor”, que todo niño (y no tan niño) debe y puede aprender y beneficiarse de los “súper-poderes del juego”, defendemos la coherencia del “jugar es algo muy serio”, no contemplamos ninguna situación de fuera de juego y por consiguiente apostamos por el “Yo juego, Tú juegas, Él Juega, Jugamos Todos” ya que “Compartir Siempre será ganar” y mientras esté en nuestras manos “seremos de esa gente que nunca deje de jugar”.

Y tal vez sea por todo esto por lo que en Cayro, aquello de #crecerjugandovivircreando cobra más valor si cabe y se refleja en cada una de sus creaciones, todas ellas recursos de creatividad, aprendizaje, diversión, desarrollo y juego, mucho JUEGO!

Como padres y profesores somos muy conscientes de los tiempos que corren para el más que crítico “escenario educativo” actual, muy lleno de nuevas corrientes e influencias, buenas intenciones y propuestas, y muy vacío (en gran parte) de acciones y hechos concretos.

Y quizás sea este exceso de conciencia y carencias el que nos mueve, una vez más, a promover el juego como elemento central de cualquier aprendizaje, bien sea académico o de vida. Sí, decimos bien, aprendizaje académico o de vida.

Porque aprender, si surgen dudas, es algo que hacemos desde que nacemos hasta que nos vamos, y puesto que el juego enseña, ¿por qué no jugar siempre?

A menudo, en clase y como docentes, somos susceptibles de caer en el error de las prisas, del “mismo aprendizaje y contenido” para tod@s; de que nuestr@s alumn@s retengan información por el simple hecho de que en unos días la tendrán que plasmar en una prueba que no garantizará su aprendizaje sino su memoria; y de transmitir nuestro mucho o poco conocimiento sobre algo sin a veces despertar el talento que cada alumn@ posee y debe ser capaz de descubrir.

Y en casa, como madres y padres, no es tan diferente... inmersos en la sensación de ser “perfectos” en nuestras pautas educativas nos metemos en charlas magistrales nivel padre-madre que muchas veces nuestros hijos no entienden porque pensamos más en nuestro gran papel que en su bien crecer, en evitar que sufran y conseguir que tengan lo que no tuvimos, aunque para ello el tiempo que compartamos con ellos dé poco juego...

Somos capaces de visualizar esa imagen en la que un mago se retira su chistera y hace en ella aparecer algo que nos dejará, cuanto menos, sorprendidos? Nosotros sí, es más, buscamos y creemos en los momentos mágicos, como esos que se producen justo en el segundo previo a abrir la caja de un juego nuevo que, a priori, sabemos nos va a proporcionar momentos de creatividad, aprendizaje, diversión y de JUEGO, mucho JUEGO...

Y es por esto que en su búsqueda, hemos encontrado a CAYRO!, nuestro mago particular, un mago que, entre otras cosas, tiene mucha razón cuando piensa que todo va tan rápido que no disfrutamos de los momentos, de ahí que cada vez que nos presenta uno de sus trucos (juegos) consiga que ese sea un instante disfrutado y mágico para todos, niños y no tan niños.

Corren buenos tiempos para aprovecharlos, así que tirémonos al suelo como hacíamos cuando la edad “nos lo permitía” y juguemos...por ti, por mí y por todos mis compañeros. VAMOS A PASARLO CAYRO!

Nos vemos en la próxima partida.

 

Escuela MarcAis

¡Hola amiguitos!