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El juego de las emociones, por Amparo Ibáñez (pedagoga)Volvervolver

Las emociones son reacciones que todas las personas experimentamos habitualmente. Daniel Goleman llamó inteligencia emocional a la capacidad de identificar, reconocer y manejar nuestros sentimientos y los de los demás de forma positiva, algo que sin duda, resulta complicado en nuestra sociedad actual, donde el fracaso escolar, los problemas psicológicos, los trastornos emocionales y los problemas de conducta son cada vez más frecuentes entre niños y adolescentes.

 

Consciente de ello, el equipo creativo de Cayro ha diseñado Emo Park, un juego con un gran componente lúdico y educativo, que además supone una magnífica herramienta para trabajar  las emociones desde los diferentes ámbitos y contextos educativos.

La mecánica  del juego es por un lado muy sencilla, ya que  consiste en identificar con la ayuda de una serie de  tarjetas las emociones que aparecen representadas en un tablero; y por otro muy versátil, ya que se puede adaptar fácilmente a diferentes metodologías según el objetivo que nos propongamos conseguir.

 

 

Los gabinetes pedagógicos utilizamos los juegos como principal herramienta para trabajar con los niños y Emo Park nos ofrece muchas posibilidades. Por ejemplo, nos encontramos habitualmente casos de niños que presentan dificultad en las habilidades sociales y problemas de expresión, con ellos  utilizamos este juego de la siguiente manera: 

 

  • Escogemos al azar algunas de las tarjetas que representan las emociones y le pedimos al niño que invente una historia en la que sucedan acontecimientos que provoquen esas emociones. Luego le pedimos que traslade esas situaciones a la vida real e identifique cuando él las ha experimentado o las ha provocado y nos explique cómo se ha sentido o cree que se han sentido los demás, cuáles han sido las consecuencias de ese estado emocional y qué respuesta hubiera sido más adecuada en su lugar. 

Con esta dinámica estamos trabajando  diferentes aspectos: el desarrollo de  la empatía, de las habilidades socio-emocionalesy de la conciencia emocional, e indirectamente desarrollamos el lenguaje expresivo. En el caso de niños más pequeños, seremos nosotros quienes inventemos una breve y sencilla historia, en la cual aparecerá una de las emociones primarias pero no de forma explícita, así el niño tendrá que averiguar de cuál se trata, identificándola mediante las tarjetas.

 

En el ámbito de la psicología el juego es muy útil en los procesos terapéuticos. En el caso de Emo Park los niños tímidos y con problemas emocionales se sienten más seguros al expresar lo que sienten o piensan a través de las marionetas que acompañan al juego, identificando  con ellas sus estados de ánimo.

 

 

Y en el contexto escolar cada vez se crean más espacios de aprendizaje emocional. Las marionetas de este juego son también en este caso un buen recurso a utilizar  en las sesiones  de tutoría: los alumnos escogen aquella que mejor represente  cómo  se han sentido en un momento dado, lo comparten con el resto de la clase y buscan la mejor solución entre todos. Esto les permitirá cooperar y potenciar actitudes de tolerancia, empatía y respeto y adquirir  mayor competencia emocional en las relaciones sociales con los demás.

 

¿Jugamos?

¡Hola amiguitos!